"Pasé'l Puertu de Payares,
pasé'l Puertu de Payares;
pasélu con muncha pena,
porque dexé los amores
xuntu a La Pola de Lena"
(popular)

PAYARES
PAJARES
Villa y parroquia de Lena, subiendo al Ruchu y al Alto'l Puerto. Dista 23 kms. de la capital del concejo, y se sitúa a unos 1000 ms. de altitud. Tiene 133 habitantes censados. Es uno de los pueblos relativamente mayores del concejo de Lena.
El pueblu de Payares está compuesto por varios barrios: La Pría (pendiente y pedregosa, a la entrada del poblado); El Convento; El Chugar (conjunto mayor de casas que se extiende hasta al arroyo); La Vecera (al llegar a La Campa, donde se reunían los ganados para el cuidado en común, por 'vez'); La Campa (en un rellano del camino que asciende al Ruchu); y La Pedrosa (sobre La Campa).
Destaca en Payares el edificio del Portalgo: entrada o salida del pueblo (según la dirección del viaje); es el caserón bien conservado en piedra tallada (izquierda de la carretera subiendo desde Fierros), muy cuidado en su estructura rústica originaria, y con el soportal en columnas.

El Portalgo era el lugar obligado de los impuestos que se pagaban 'a la puerta' del nuevo distrito, al llegar desde tierras castellanas, marcado por el puerto. Desde El Portalgo hubo una cadena que cortaba el paso de la carretera (entonces 'paso de las carretas y los carros'), a modo de control, mientras se exigía el impuesto ineludible.
Detrás del Portalgo ("Portazgo" en la inscripción superior de la cornisa en piedra sobre la entrada) estaba La Casa Postas, con entrada y salida de nuevo al camín real. A pocos metros del Portalgo (en pronunciación de los vecinos), está el otro caserón de Los Corralones, a la derecha de la carretera subiendo: una amplia casa con corralá y arco de entrada en piedra tallada también.
Y junto a Los Corralones está La Casona: una rústica vivienda relativamente conservada (forno, serdu, char del suilu...). Según la voz oral, se trata de una de aquellas alberguerías (bergueras, albergueras...) tan abundantes como ventas y posás en estos altos de paso por El Payares.

"Al pasar por el puertu,
puertu Payares,
m'alcontré con un vieyu
llindando vaques.
Como yera tan vieyu
y-pregunté:
-Si quier dormir la siesta,
yo llindaré.
Y el vieyu muy ufanu
me contestó:
-Les vaques de mio casa
llíndoles yo"
(asturianada)
Un poco más allá de La Casona, por el antiguo camino del pueblo, está La Casa de los Pidal: edificio en piedra rojiza bien conservado, también, que bien recuerda la conocida familia de investigadores y esritores payariegos. Siguiendo por el mismo camino antiguo (a pocos metros bajo la carretera actual), se llegaba al Hospital de Payares (no por casualidad estudiado y documentado por el propio J. Menéndez Pidal): conjunto de murias y fincas que así se siguen llamando hoy bajo Las Chinariegas y El Ruchu.
Aquella institución hospitalaria (en rigor de hospedaje y atención), por precaria que fuera, tenía su función: la de dar cobijo al caminante por aquellas pendientes del puerto. Recientemente, A. Montero Prieto concreta las funciones y anexos del L'Hospital de Payares en una de las rutas jacobeas: casa, hospitalero, horro, payares, cabezas de ganao....

Otra serie lugares recuerdan la vida floreciente de un pueblo en la montaña. Es el caso de La Fábrica (fincas hoy bajo El Hospital): según los lugareños fue una rústica central eléctrica, que alimentaba las precarias necesidades del vecindario. La Teyera y La Teyerona: lugar donde hacía la teja. La Cantera; La Casa la Maquila (molín que maquilaba): lugar donde el molineru o molinera 'cobraba en especie', reservado para sí una cantidad de farina o granu proporcional a los copinos molíos.
La etimología de Payares parece clara: lat. palea, 'paja de la escanda' en este caso; tierras *paleares; o antiguas cabañas cubiertas con paja, al modo de otras en el conjunto asturiano, y en aquella sana costumbre ecologista de aprovechar los materiales de la zona para la techumbre de las cabanas (es el caso de las pallozas leonesas, galegas...).
Los vecinos de Payares vivieron, en fin, por mucho tiempo de las circunstancias del camino, primero, y de la carretera, más tarde: conocidas y recordadas son las aventuras y desventuras de los camioneros atrapados por fuertes nevadas subiendo penosamente el Puerto; y con gracia se cuentan todavía las argucias de los payariegos para ganarse unos duros con la ayuda imprescindible a los desventurados conductores hasta salir al Alto'l Puerto por El Parador actual.
Más tarde, famosos fueron los esquiadores de Payares en los campeonatos nacionales e internacionales. Y hoy mismo siguen muchos jóvenes ilusionados en los negocios de la hostelería y de la nieve. Era y sigue siendo la ley que impone el medio, muy áspero, ciertamente, en estos altos, una buena parte del año.

La parroquia de San Miguel de Payares está compuesta por los núcleos de Las Campas, Floracebos, La Malvea, El Nocíu, La Pedrosa, Polación, Santa Marina y Vichar.
El propio chugar de Vitsar (Villar, ahora) puede ofrecer un dato más: villar designaba en su origen un poblamiento nuevo separado de una villa ('posesión mayor). Y ese núcleo original podría haber sido el pueblo de Payares, que a lo largo de la historia tuvo cierta independencia, fueros, privilegios, pleitos... Es decir, Payares habría sido villa, como sostienen algunos vecinos actuales: "La Villa de Payares", en aquel sentido románico y medieval de la voz.
Payares, La Estación de. Casa de la parroquia de Payares (Lena), en la que vivieron mientras estuvo abierta a los viajaros la Estación de Renfe. Dista 25 kms. de la capital del concejo, y se sitúa a unos 1180 ms. de altitud. Hoy el caserón está deshabitado.

"Soy de Payares,
nací en la Campa,
y en la Mortera,
tras La Collá,
cavo tapinos,
cueyo cebera,
gozo del mundo
como el que más"
(Copla recogida por Carmen Prieto)
El arciprestazgo de Payares
En el orden del tiempo Payares tiene larga historia: fue Arciprestazgo. Es decir, fue Concejo Episcopal, independiente del Concejo de Lena. Es decir, Payares fue Obispalía, por una donación real al obispado de Oviedo allá por los finales de la Edad Media. Su función debía ser administrar justicia en el orden civil y criminal. En 1582, Felipe II incorpora a Payares de nuevo al a Corona. Y en 1583, Felipe II es ya propietario de Payares.
Tras varios litigios, Payares vuelve a tener jurisdición independiente en 1587. Pero en 1826 una Real Orden suprimió este tipo de Ayuntamientos particulares, jurisdicionales, ordenando su incorporación al Ayuntamiento más próximo, es decir a Lena. Así terminaba la autonomía relativa de Payares, que a mucho tuvieron y siguen teniendo sus vecinos y vecinas, a poco que uno converse con ellos.
Para más información,
ver
Diccionario Geográfico de Asturias.
Ciudades, villas y pueblos.
Editorial Prensa Asturiana.
Colaboración de Julio
Concepción Suárez