"Vista, oído, tacto, olfato, gusto...
El imperio de los sentidos.
Los órganos sensoriales
son nuestros puentes con el mundo exterior.
Nos orientan en un espacio tridimensional
y nos regalan el contacto con los otros:
una palabra, una mirada, una suave caricia...
Todo cuanto da auténtico sentido
a nuestras vidas"
(Rüdiger Braun).


(se pue escribir a pluma, a boli, conel ordenata...)

Escribir para sentirse bien:
tan fácil y tan barato
(I) .

Algunas reflexiones y experiencias
de las aulas diarias.
Y con los mayores que
disfrutan escribiendo
y contándonos su
sabiduría popular.
Su terapia particular .
Por Xulio Concepción Suárez.

Con la técnica más sencilla: hablo y escribo de lo que bien conozco.

Son muchos los escritores y escritoras que con mayor frecuencia nos explican sus razones para escribir. Y suelen coincidir en una principal: realizarse, liberar preocupaciones, cumplir objetivos aunque sólo sea sobre el papel, crear realidades mágicas, virtuales, sentirse bien.

En realidad viene a ser toda la historia de la creación literaria con aquel truco tan sencillo también como inocente: contar la vida propia (o fragmentos de la vida propia) con el nombre de otro. Nadie me identificará en ningún rincón del mundo: imposible. Así podré poner en el papel los mayores fantasmas y diablillos que me corroen. Nadie me podrá reprochar nada. Pero me quedo a gusto liberando fantasmas.

Por supuesto que puedo escribir todo en 1ª persona (en forma autobiográfica), tipo diario, relato personal... Pero hay personas que no quieren que su escrito aparezca así, incluso aunque nadie lo leyera más que el propio escritor/a: les parece demasiado pretencioso, descarado, demasiado íntimo para contarlo... Por eso hay trucos literarios muy antiguos, que resultan prácticos a nuestros adolescentes, sobre todo en esas edades en las que habría mucho que contar, pero que se atreven tan poco a poner por escrito.

"Los ojos nunca se cansan de mirar
y cuando se vuelven tierra
o cuando los volvemos cenizas
siguen mirando
desde el cielo azul"
(Hugo Jaimoy)

Es decir, cuento mi vida al detalle con un nombre inventado...

O desdoblándose en otros muchos nombres fictíceos, por hacer la cosa un poco más compleja si acaso. No deja de ser la vida de cada uno que bien conoce y siente como protagonista real de carne y hueso: contada, por ello, con pelos y señales. Todos los que quiera, vamos. La simple transformación de nombres personales, espacios, escenarios..., convierte una realidad cotidiana en realidad fantástica: en texto literario.

¡Quién sabe cuánto de autobiografía tiene El Quijote! O las novelas de Julio Llamazares, de Vargas Llosa, de García Márquez... Sería lo de menos: ellos las disfrutaron escribiendo, liberándose y ocultándose; y nosotros leyéndolas.


(da gusto mirar el inerés de estas dos mozaquinas
observando marabayos, renacuayos...
Ya tendrán bastante que cuntar... )

Sólo hace falta un poco de imaginación: los videos de mi memoria...

Con técnica tan sencilla, cualquiera puede ser autor o autora: sólo hace falta un poco de imaginación, retomar la película de la infancia, de la adolescencia, de la juventud... El video en la memoria del verano pasado mismo en la playa o en la montaña. O el día de ayer, esta mañana, esta tarde lluviosa aburrida tras los cristales.

Y proceder con un poco de orden sobre el papel o la pantalla del ordenata (de corregir luego, hay todo el tiempo que se quiera): pensamientos, sentimientos, alegrías, tristezas, ilusiones, frustraciones, objetivos cumplidos o esfumados.

""No estamos sólo en manos de nuestras percepciones.
Podemos modificarlas y, así, transformar nuestra visión del mundo
y nuestros sentimientos..
Toda una cultura de la atención:
detenerse, en el día a día, a mirar, escuchar, sentir, oler,
saborear con detenimiento y de forma consciente.
Hay que tomarse el tiempo necesario
para observar cómo las nubes cambian de forma.
Cerrar los ojos y percibir, uno tras otro,
los mil sonidos que se escuchan dentro de nuestras casas.
Meterse en la boca un trozo de chocolate
y no tragarlo de golpe, sino dejar que se deshaga lentamente,
captando todos los matices del sabor.
La atención, según Ellen Langer, es el arte de captar
las diferencias más pequeñas.
Sólo gracias a ella podemos disfrutar la verdad
de cuanto nos ofrece el mundo"
(Rüdiger Braun).

Todo un juego literario: pero muy gratificante, toda una terapia gratuita, sin desplazamientos, sin pastillinas pa la depre...

En fin, un ejercicio didáctico al alcance de todos y de todas desde que se aprende a escribir hasta los ciento y pico años. Sobre la vida propia, los paisajes conocidos, los paisajes que llevamos en la memoria por mucho tiempo o para siempre, sobre nuestras quimeras internas y externas, nadie sabe más que nosotros, por supuesto. Todos somos un poco escritores y escritoras. Sólo hace falta ponerse a ello.

Lo más gratificante es comprobar cada mañana o cada tarde que muchas personas, pequeñas, medianas o mayores, descubrieron en la escritura sobre un papel cualquiera, o sobre el ordenata, una forma muy sencilla de ver algo hecho al instante, al tiempo que van llenando su vida de creatividad: contar lo que saben y sienten. No es poco, por supuesto.


El ejemplo de Arximiro el de Xomezana
(89 años, 8 meses a escuela en su vida):
todo un libru escritu a boli, papel reciclao,
libretas de rayas, linias apitiguñás...
Todo un ejemplo de creatividad.
Y de terapia literaria ocupacional

***

Otros autores escribieron siempre
de lo más inmediato y sencillo
:
no por ello deja de ser novedoso
(todo un ejemplo de paisaje descrito al completo)

***

Gregorio de Salas

"Suele el pastor que duerme prevenido
despertar al ladrido de algún perro
que sigue el fiero lobo por un cerro,
animoso, tenaz, embravecido.
Reconoce el ganado en el sonido
del destemplado y rústico cencerro,
y en limpia sartén de tosco hierro
prepara el desayuno apetecido.
Ordeña en tarros la abundante leche,
forma después el queso delicioso,
abre la red y suelta su ganado;
y como allí no hay nadie que le aceche,
templa el tosco rabel, y con reposo
canta su amor alegre y sosegado".

***

Con la paciencia de las formigas...

Algunas técnicas y opiniones muy sencillas:
Josep López Romero.

***

""El mundo es como parece
ante mis cinco sentidos,
y ante los tuyos, que son
las orillas de los míos.
El mundo de los demás
no es el nuestro: no es el mismo"
(Miguel Hernández)

Empezando por lo más inmediato:
El paisaje íntimo (Revista Integral, 329).


(la terdi, el descenso bucólico de la cumbre)

***

"Me encuentro con el paisaje.
Como hay un idioma materno
que te enseña a nombrar las cosas,
hay un paisaje materno,
con el que aprendes a ver el mundo.
Luego conoces más lenguas y más paisajes
y pueden ser más bonitos,
pero ninguno te parece mejor.
Éste es el espejo en el que me empecé a mirar
cuando era pequeño [León]"
(Julio Llamazares)


(foto prestada por Raúl)

El bienestar que produce un simple boli,
un papel o el ordenata
(Revista Integral, 329)

***


( con las nuevas ferramientas del ordenata)

Otras opiniones de Mar Cantero:
la imaginación y la escritura como terapia.

Revista Integral, nº 329.

***

Plasmar emociones sobre el papel.
Mar Cantero.

Oir el sonido de los colores.
Manuel Rivas
(Revista Integral, nº 332).


Ccuando la vida de un sabio rural
remansa entre la boina, la muleta,
las zapatillas y el puyu entecasa.
Toda una larga novela en la memoria.

***

por Gonzalo de Berceo

"Yo Maestro Gonzalo de Berceo nomnado,
yendo en romería caecí en un prado
verde e bien sençido, de flores bien poblado,
lugar codiçiaduero pora omne cansado.

Davan olor sovejo las flores bien olientes,
refrescavan en omne las caras e las mientes,
manaban cada canto fuentes claras corrientes,
en verano bien frías, en ivierno calientes.

Avién hí grand abondo de buenas arboledas,
milgranos e figueras, peros e mazanedas,
e muchas otras fructas de diversas monedas
mas no avié ningunas podridas nin azedas.

La verdura del prado, la olor de las flores,
las sombras de los árbores de temprados savores
refrescáronme todo e perdí los sudores:
podrié vivir el omne con aquellos olores.

Nunca trobé en sieglo logar tan deleitoso,
ni sombra tan temprada, nin olor tan sabroso;
descargué mi ropiella por yacer más viçioso,
poséme a la sombra de un árbor fermoso.

Yaziendo a la sombra perdí todos cuidados,
odí sonos de aves dulces e modulados;
nunca udieron omnes órganos más temprados,
nin que formar pudiessen sones más acordado"

***

Ver Escribir para sentirse bien (II):
El camino de las hormigas

Ver más sobre Leer y escribir con los 5 sentidos

Para una lectura y la escritura más amena

Algunas técnicas para escribir mejor

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