Las Misiones Pedagógicas
en los pueblos de montaña.

Aquella labor didáctica en las zonas rurales,
bastante más de medio siglo atrás.
Pequeña reseña: la memoria de algunos pueblos, maestros y maestras de entonces.
Iniciativa didáctica. Recuerdan algunos mayores de hoy en diversos pueblos de la montaña asturiana que, allá por los años treinta, eran muchos los maestros y maestras que se acercaban a los lugares más apartados para intentar mejorar la cultura de unos lugareños muy poco escolarizados: para recuperar el tiempo perdido por las faenas del campo, mejorar su capacidad comunicativa, aprender a leer y a escribir para poder accder a otros trabajos..
Los profesores eran también voluntarios de todo tipo: maestros y maestras de escuela, profesores y profesoras de instituto, profesores universitarios...
Acogida de las actividades. Los vecinos del lugar recibían con entusiasmo estas aportaciones culturales, y a su modo las pagaban en especie: les daban comida en cada temporada, leche, algo de carne, pensión gratis, patatas, farina, güevos... .
Edades. En estas sesiones culturales por las tardes, después de salir de las faenas del campo, cabían todos los habitantes del lugar: pequeños, pedres, madres, güelos, güelas..., autóctonos o allegados. No había distinciones a la hora de enseñar ni de aprender.
Recursos: solían llevarles libros, una pequeña biblioteca ambulante, cuadros de arte, mapas peninsulares y del mundo... También hacían representaciones teatrales, recitaban poemas, romances...
Recogida de la cultura autóctona: la cultura del país. Una primera medida para motivar a los improvisados escolares consistía en convencerlos para que expusieran antes ellos mismos sus tradiciones populares: canciones, romances, coplas, puyas, bailes regionales, xuegos de siempre, refranes, leyendas, mitos... Con lo que ya sabían partía cada uno a lo que lequedaba por aprender. A veces, mucho
El estímulo de la autosuperación personal. Los maestros y maestras presentaban en parte sus actividades en aquel contexto de la emigración a América, entonces en auge con el éxito de los indianos. Muchos jóvenes y de medias edades vieron en estos aprendizajes la forma de poder emigrar ellos también
El consejo de los mayores. Los güelos y las güelas animaban a los nietos a aprender algo para poder un día salir del pueblu y mejorar su vida. Por ejemplo, si un día emigaraban podrían defenderse bien: escribir a casa, dar cuenta de lo que hacían, contar el dinero, llevar un negocio, mandar dinero al pueblu... Colaboraban los mayores en la motivación de estas misiones.
Las condiciones favorables de la geografía de los pueblos de montaña ayudaron en el éxito de la participación vecinal: aislamiento, incomunicaciones, frío y largas noches de invierno, las nevadas prolongadas, poco dinero para gastar en otras cosas, inteligencia natural desarrollada por las carencias de una vida muy dura, el ejemplo positivo de los emigrantes, el placer de leer noticias en algún periódico ocasional que llegaba al pueblu, el sano deseo de saber.... Todo ello colaboró en favor de los maestros y maestras.
Punto final de las Misiones Pedagógicas: tras la época de la República, esta labor quedó en parte destruída: represión y exilio de aquellos docentes, incendio de muchas bibliotecas públicas....
Algunas frases en torno a las Misiones Pedagógicas.
"Ante la incapacidad de proteger un bosque, quedaba el consuelo de hacer crecer un árbol, fuerte y bien arraigado, resistente a las tormentas y vendavales" (David Trueba)
"Detrás de las biografías de los cientos de maestros represaliados..., de tantas escuelas entregadas a las manos del dogma y ya nunca de la libertad, se esconde la historia de uno de los más enormes fracasos de nuestro país" (David Trueba).
"Las escuelas ambulantes que montaron los maestros de la República en zonas míseras no parecen hoy ni tan utópicas ni tan superadas" (David Trueba)
"Las Misiones Pedagógicas... fueron unas de esas felices anomalías en la historia de España... gracias a la entregada labor de un grupo de personas que, al amparo de la Institución Libre de la Enseñanza..., decidieron romper los muros de las escuelas y organizar viajes escolares con los que instruir a los niños de zonas dapauperadas y machacadas..." (David Trueba).
"Ojalá los días por venir permitan recuperar el tiempo perdido en este país donde dicen que las cuentas van bien, pero es obvio que aún pagamos las enormes lagunas de conocimiento, sensibilidad cultural y educación para la convivencia" (David Trueba).
"Una breve nómina de maestros que impartían sus cursos en un risco, en un salón de pueblo o en cualquier lugar que permitiera fundar esa escuela ambulante" (David Trueba).
***
Volver a la primera parte
Museo Escuela Rural I
Otros trabajos sobre el entorno rural asturiano:
Xulio Concepción Suárez.
Más sobre Etnografía asturiana
Volver a Índice de contenidos.