Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular
por Xulio Concepción Suárez

LA "TIERRA DORMIDA",
EXPLICADA POR XULIO CONCEPCIÓN SUÁREZ

(Tomado del blog de
Joaquín M. Barrero en Facebook)

Xulio Concepción es doctor en Filología y escritor. Asturiano practicante, ha recorrido todos los pueblos del Principado con el ímpetu de un arqueólogo, buscando palabras y sonidos viejos. En sus caminares interroga a cuantos ancianos encuentra. De ellos extrae recuerdos que moldean hablares desaparecidos del uso. No sólo rescata palabras sino formas de vida perdidas en la bruma del tiempo, con lo que se ha convertido en antropólogo y en el mejor especialista  de voces y de  léxicos del paraíso astur.  Es gozoso del buen  vocabulario y del  lenguaje cuando expresa viveza y capacidad descriptiva.

Como hizo con DETRÁS DE LA LLUVIA, Xulio Concepción ha hecho una reseña de LA TIERRA DORMIDA, tan especial que puede considerarse una tesis. Prescindió de las prisas por ver el final de la intriga y ha sajado el libro, extrayendo de él toda la poesía que late en muchos pasajes de la obra. Supo hacer acopio del tiempo necesario para saborear cada página del libro, cada párrafo, cada frase, cada palabra, y ha destilado lo que es constante en las novelas de Barrero: la nostalgia intemporal latente en cada retal de la vida.

Esta excelente reseña, que podéis ver a continuación, supone el hallazgo de un libro oculto dentro de LA TIERRA DORMIDA. Merece la pena leerla y asombrarse con lo que provoca el asombro de tan ilustre profesor. Seguro que reavivará las sensaciones que los lectores sintieron al leer la quinta aventura de Corazón Rodríguez, y tendrán razones para releer la novela, sobre todo aquellos que tuvieron prisa. Y a aquellos que aún no  hayan  leído LA TIERRA DORMIDA, ahora es momento de hacerlo y disfrutar de esta hermosa obra de creación y realidad).

http://www.xuliocs.com/Esquisa/jmbarrerltd.html

DETRÁS DE LA LLUVIA

Sensaciones de la presentación en Pola de Lena

2 de noviembre de 2012 a las 20:19

Volver a Asturias fue mágico, una vez más. Invito a quienes no conozcan el paraíso verde a que lo haga. Tuve un erudito y entusiasta presentador llamado Julio Concepción Suárez, a quien cautivó "Detrás de la Lluvia" y que hizo lo que es casi una tesis, que podéis ver en otro lugar. Fue una intervención impagable y quedo deudor de él.

Debo destacar, de entre mis lectores, a Beatriz del Valle García, de quien ya no puedo prescindir. Siempre la tendré en mis registros emocionales. Acudió desde Gijón a Pola especialmente para el acto a pesar de tener todos mis libros ya firmados desde el verano en que su marido nos fotografió en Gijón. Cien kilómetros para estar allí. Ahí la tenéis, en la foto, arrebatadora en su sencillez y simpatía, iluminando un hecho cultural normal para transformarlo en una brillante gala con su sonrisa y su mirada. Gracias, querida Beatriz, y a tu marido. Volveremos a vernos.

XULIO CONCEPCIÓN SUÁREZ, el profesor de Filosofía y quien más conoce de la geografía, pueblos y gentes de Asturias, quedó fascinado por este libro debido, entre otras cosas, a la lluvia, que proporciona una visión certera de la Asturias de aquellos años perdidos. Ha hecho lo más parecido a una tesis doctoral de la novela. Señala muchos párrafos llenos de sensaciones en los que la lluvia actúa como factor relevante. He aquí dos ejemplos.

Pag. 514. "El entierro fue al día siguiente en el cementerio de Villablino. Caía una lluvia mansa y pertinaz y todos los presentes iban con chubasqueros. El cura hizo un discurso rápido mientras un monaguillo le cubría con un paraguas. Carlos y otros dos compañeros palearon la tierra empapada sobre el féretro. Formaron un túmulo en el que fueron naciendo pequeños regueros disgregantes. Luego la comitiva se disolvió con cierta prisa hasta desaparecer como hojas de otoño navegando en el viento. El fallecido no tenía mujer ni hijos. Sólo ese amigo que permanecía quieto, solo, indiferente a la lluvia como si el tiempo no le importara"

Pag. 453. "Carlos le vio bajar ágilmente por el sendero. En ese momento empezó a llover. José Manuel llegó a las primeras casas apostadas junto a las vías férreas. Le vio volverse y agitar una mano hacia él durante un tiempo largo, a pesar de la lluvia, como si más que una despedida fuera una señal de algo indefinido."

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