"El pasado debe ser
una fuente de inspiración,
y no de imitación;
de renovación,
y no de repetición"
(dicen los bretones)
Agradecimientos

¡Qué delicia¡ un pan del tsar,
sobre las ascuas de las brasas toda la tarde:
con un par de güevos fritos pa cenar
y un vaso agua de la juenti
...
Y a dormir na cabana como un guaje
hasta las cencerras del alba, otra vez.
Y, todo ello, gracias a Fernando el pastor...
Un tejido de fuentes orales para empezar.
Las distintas secciones que van componiendo esta Web sólo resultaron posibles gracias a las numerosas personas de los pueblos que, durante muchos años, fueron tejiendo con sus informaciones mis trabajos sobre el concejo lenense y sobre la cultura rural asturiana en las montañas.
Hoy mismo, con estos ficheros navegando ya en la red, se acrecienta mi más sentida gratitud con los vecinos y vecinas de los pueblos, y con todos aquellos amigos y amigas que con sus aportaciones, sus ideas, sus palabras compartidas, y sus críticas más sinceras, continúan perfeccionando estas páginas sobre Lena, y sobre otros conceyos asturianos.

(... mucho más que mil palabras..., por supuesto)
Imposible citarlos ahora a todos (sólo en Lena, muchos cientos): siempre me quedarían unos cuantos y unas cuantas. Y, por otra parte, ya están recordados en la introducción a otras publicacioes y trabajos del autor Xulio Concepción Suárez (ver Libros). Allí van justamente reseñados en varias páginas.

La grata compañía de amigos y amigas en en diversos campos
También he de agradecer la muy grata compañía de los amigos y amigas por los caminos, por las bucólicas praderas, por los senderos sosegados, o por las sendas empinadas, por los pedreros hacia las peñas, por los barciales enmarañados entre las breñas, por las oxas y las carbas campo a través (picu arriba, sin más contemplaciones), cuando uno ya se cansa un poco de tanto serpentear por la pindia palazana a poco de columbrar (degolar, devolar) junto al buzón de la cima.

Cada uno y cada una a su ritmo y a su bola, con cámara de fotos o sin ella, con la mochila para el bocata y el agua (de la fuente o embotellada..., y de etiqueta que prefieren algunos...), muchas cosas vamos descubriendo entre todos y todas sobre el mismo paisaje; pues los ojos se multiplican siempre por dos; y el saber de cada uno y cada una, a veces, por cuatro.

Muchas andaduras (largas algunas) por estas montañas asturianas en compañía de Raúl, Francisco, Rafa Morilla, Rafa Polonio, Julia, Dani, Felipe, Nedi, Gloria, José Ramón, José Ramón Redondo, Moisés, Julio César, Cristian, José Manuel el de Mohías, Benxamín el de Cartavio, Manolín, Miguel, Pepe, Belén, Rubén, Xerardo el de Gradura, Valerio, Alberto el de Tiós, Ramón el de Parana, Armando, Luisín el de Güeches, César (padre y fíu), Juanjo...

En otras ocasiones muchos datos semidormidos podemos ir levantando de un paisaje en compañía de otros collacios y collacias del senderu, que caún va tseyendo a so manera: Jesús Lana, Adolfo, Matías Mayor, Pano, Adela, Jose, Magda, Manel, Martín, Loly, Juanco, Alberto, Javier, Olaya, Lucía, Marisa, Carlos, Charo, Miriam, Concha, Luiggi, Anuca, Kike...
Con objetivos más didácticos, dellas veces
Y organizamos paisaxes y saberes lugareños en los diversos grupos de trabayu (ya un poco más didácticos), en los que ún encuentra expertos conoceores de los sos conceyos d'aniciu. Ye'l casu de los saberes aprendíos del occidente asturiano escuchando, en sin parpadiar tampoco, a Nicasio, Benxamín, Fredo, Juanjo, Ana, José Antonio (Toño), Antonio, Ramón, César, Pedro, Luis..., pe los conceyos de Villayón, Eilao, Coaña, Navia, Valdés, Boal, Grandas... También los alumnos y alumnas agradecerán estos datos en las aulas nuestras de cada día... (pa facer la cosa un poco más llevadera, vamos).
Es evidente que con unos, más andaduras, más moyaúras, y más pindios los senderos o las peñas; más duraderas las jornadas de cabana en cabana, y de braña en braña; con otros menos, claro está, pero todas igualmente disfrutadas y fructíferas, según lo va permitiendo la estación del año, ciertamente.

La verdad es que, como dicen los paisanos: "Cuatro güeyos siempre ven más que dos". Y las moyaúras de la tormenta, los días agostiegos del verano arriba, el viento de cara en los carrietsos, la ventisca de las invernadas en las vidayas, el orbayu en la nublina..., se soportan mejor, siempre a la espera del bocata al resguardo de la cima o en el portal de una cabaña; y, por supuesto, siempre con la cantimplora en la mochila para el agua cristalina del manantial. O aunque sea con botellina de plástico y etiqueta de colorinos... (seguro que daquién ya se da por aludíu...o aludía).

También resultan más sabrosos los parajes con las palabras y el ritmo acompasado de unos pasos entrañables, siempre más o menos al lado: delante o retrasaos, lo mismo da (en nuestru palabreru no hay plusmarcas).
Y terminando por los incondicionales de la escuela o de las caleyas
No podría cerrar unos agradecimientos sin añadir el apoyo de los amigos incondicionales cuando uno más los necesita: mis imprescindibles corresponsales en los pueblos desde los años más mozos. Los estudios posteriores nunca nos hicieron (ni a ellos ni a mí) renegar del aréu, ni de la guiacha, ni de la cabana, ni de la gaaña, ni de la carreña... Por lo menos, hasta la fecha...

Ello nos sirve para intentar fundir (y saborear) de manera tan placentera, la cultura de las caleyas y aquella otra más libresca de las silenciosas bibliotecas, ahora informatizadas. Para apreciar lo mismo el léxico de los forcaos y de las carriechas, que las más complejas terminologías helenistas, latinas, o informáticas, lo mismo da. Como palabras, todas parecidas en sus respectivos contextos: todas con sus ajustadas etimologías colocadas en cada tiempo, de siglo en siglo, y de milenio en milenio.

Pero imprescindibles los amigos en los tsugares, claro. Para cualquier dato que he de completar en un trabajo, ya están en movimiento buscando informaciones por las caleyas: Juan Manuel Cachero, Luisín, Miguel, Pepín, Paulino, Modesto, Pedrín, Berto el de Güeches, Primitivo el de Yanos; Toño, Falo, Dorín, Juaninacio, de Zurea; José Ramón Estrada, José Manuel y Juanín Valdés, Jesús Lana, Servando, Aurelio.... Eso tampoco se paga con nada. A ellos debo muchos datos de estas páginas, y de las otras publicaciones y trabajos.

En fin, con todos ellos y ellas van tomando vida estas páginas, a modo de resumen de otras pocas ya publicadas en sucesivos trabajos, o expuestas en diversas charlas a lo largo de unos cuantos años ya.

Y todo ello, para seguir construyendo y proyectando este entorno que nos tocó vivir. Como bien dicen los bretones franceses:
"Le passé doit être
une source d'inspiration,
et non d'imitations;
de renouvellement,
et non de répétition".

A todos y a todas, simplemente, gracias.
El autor:
Julio Concepción Suárez