Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular

«Pero, ¿sabes?, la piedra seguía allí, en lo más alto y solitario del monte». «¿Qué piedra, padre?» «La de la soledad y la muerte.» Algo sobrecogido insistí: «¿ Qué pasa con esa piedra, padre?» «Éramos todos tan probes en el pueblo, tantos los guajes y tanta la miseria que cuando un mayor se hacía muy viejo y no podía ayudar a las tareas ni valerse, se le llevaba a esa piedra y se le dejaba morir. Una boca y una responsabilidad menos.»

Le miré asombrado. «No melo creo, padre.» «Puedes creerlo; es la verdad. Era costumbre que venía de generaciones, en todas las familias de esos pueblos. Por eso, a veces, coincidían varios ancianos en el abandono. Pero la piedra era grande y había sitio de sobra"
(Joaquín Barrero, de La niebla herida)