Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular

    "Lo que en el fondo se pretende con la pregunta inicial es eso: si el topónimo en cuestión tiene un significado que proceda o no de un nombre común. Y la respuesta no puede basarse sólo en la lingüística, sino que se ha de recurrir unas veces a la historia, otras a la geografía, otras a la botánica, y otras a las tantas ramas del saber que tienen parcelado lo que en la toponimia se da junto y sin distinción" (Maximiano Trapero).

    El lenguaje toponímico habitado:
    uso común, designación figurada,
    el significado de las palabras
    con los cambios de los tiempos

Unas cuantas frases, textos alfabetizados de autores diversos:

  • "Antropónimos, después de los topónimos... La idea, en efecto, del hombre como posesor de y no como poseído por la naturaleza es muy reciente en términos de especie biológica, ya que aparecida sólo con el Neolítico; de modo que el probablemente más frecuente modelo de toponimia antroponímica, la de la indicación del posesor del terreno en cuestión, no puede ser muy antigua" (Xaverio Ballester).

  • Antropónimos y topónimos... En esto se diferencian semánticamente los topónimos de los antropónimos; no sólo por referirse éstos a personas y áquellos a lugares, sino también por ser los antropónimos siempre arbitrarios y la mayoría de los topónimos motivados. En realidad, los antropónimos con función primaria no significan nada, designan sólo a personas. Es una ingenuidad creer que el nombre de cada cual es así porque el hombre (o mujer) que lo lleva posee las cualidades que se le atribuyen al nombre... Los nombres propios de persona no significan nada dentro de cada lengua en particular, que es el ámbito donde se constituyen los verdaderos significados lingüísticos: ni Pedro, ni Juan, ni Andrés significan en el español más allá de 'nombres de persona'. Cuando se dice, por ejemplo, que Rosalba significa 'rosa blanca' lo único que se hace es traducir al español un conjunto léxico rosa + alba cuyos componentes tenían en latín la cualidad de ser nombres comunes y que allí sí significaban eso; en español Rosalba no «significa» otra cosa que 'nombre de mujer’” (Maximiano Trapero, 1997, ver Bibliografía de la páxina)

  • Asociación etimológica..., etimología popular... Pero... no es normalmente el pueblo quien más interviene en estas reinterpretaciones asociativas; con frecuencia son las personas cultas, y aún los mismos especialistas del lenguaje... a quienes corresponde mayor participación en ellas. Por eso, es preferible la inmatizada denominación asociación etimológica, que propugnan algunos filólogos. Pero tales asociaciones etimológicas, modificando el significante y el significado de los topónimos, perturban la recta comprensión de su verdadero origen, llenando nuestra toponimia de moros, de supuestos arabismos, así como de toda clase de animales (gallos, cuervos, águilas, moscas, etc.) o partes del cuerpo humano (ojos, morros, cuellos, caras, etc.)" (Álvaro Galmés, 1990: 7 s).

  • "Corpus toponímico... Nos sirve de contraste para poner de relieve el olvido en que se ha tenido otra perspectiva de estudio, no menos legítima y quizá sí más lingüística, como es la semántica de la toponimia..., en que el léxico de la toponimia se organiza también en estructuras semánticas... Y, por tanto, los topónimos podrían ser estudiados en su relación respectiva con la geografía, y con la historia, y con la antropología, etc. Pero antes que nada, como nombres que son, los topónimos deben ser estudiados por la lingüística, y como nombres..., que significan, deben ser objeto también de la semántica" (Maximiano Trapero, 1995: 63).

  • "Corpus toponímico léxico, abierto a los cambios sucesivos... La toponimia, como corpus léxico utilizado por los habitantes de una región determinada, no es un dominio en el que el léxico esté cerrado, inmovilizado y a expensas sólo de un grupo social o de una comunidad dialectal, sino que, al ser usado por todos los hablantes, y en cualquier situación de habla, está expuesto a la evolución y al cambio al que está expuesto el léxico patrimonial de una lengua cualquiera" (Maximiano Trapero, 1995: 63).

  • Designación toponímica... Los topónimos designan, que no significan. ¿Pero todos los topónimos tuvieron antes de llegar a ser nombres propios de lugar un significado en la lengua común? Los más, así nacieron: los primeros pobladores de un territorio cualquiera que se enfrentan a una geografía sin bautizar (y por tanto «ilimitada», es decir, sin límites, pues éstos los pone la lengua) echan mano generalmente de un vocabulario preexistente que se acomode a las características del accidente geográfico que quieren nombrar: a un valle lo llamarán, según sea: Valleseco, Valverde, Vallehermoso...; a un espacio rico en vegetación, según la especie predominante: Las Palmas, El Pinar, Sabinosa...; a una gran depresión Barranco Hondo, Hoya Grande...; a una elevación preeminente: El Montañón, Roque Grande, Las Mesas...; etc. ’” (Maximiano Trapero, 1997, ver Bibliografía de la páxina)

  • "Estratigrafía toponímica... La toponimia ha conservado nombres de diversos orígenes que han llegado hasta hoy como testimonio indeleble de las diferentes etapas lingüísticas de la historia de un país, por lo que éstas se pueden seguir bastante bien a través de los topónimos. A los nombres más antiguos, que se han de corresponder con los de los primitivos pobladores, se han ido superponiendo otros de manera sucesiva, en función de las vicisitudes históricas, hasta llegar a constituir el conjunto contemporáneo de topónimos. El corpus actual de nombres geográficos es, por tanto, el conglomerado resultante de la suma de esas capas o estratos toponímicos, reflejo a su vez de las etapas históricas y lingüísticas. Por tal motivo, la delimitación de esas capas, agrupando en ellas los topónimos, nos permitirá establecer la estratigrafía léxica del conjunto y contribuirá sin duda a un mejor conocimiento del pasado lingüístico, acorde con el histórico, de todo ese territorio [...] El estudio de la toponimia hispánica nos procura, de esta manera, una visión panorámica, diacrónica y diatópica, de las diversas lenguas que aquí han convivido y que se han ido sucediendo, así como de los procesos históricos, culturales y de otro orden que estas implican (conquistas, colonizaciones, etc.). (Jairo Javier García Sánchez, 2010: 154 s)

  • Hipótesis toponímicas...... Muy en concreto con las últimas concepciones sobre el pueblo y las lenguas indoeuropeas, que ni es claro que fuera un pueblo ni menos aún que fuera una lengua, hacen que cada argumento que se construye sobre un nombre concreto se apoye tanto en razones como en apriorismos muy discutibles, y en definitiva, que la mayor parte de las explicaciones no pasen de ser hipótesis de trabajo. Al final el trabajo es comparativo, es de acumulación de datos y de paralelismo y convergencia entre los mismos, pero raramente los resultados para cada topónimo pasan de la categoría de hipótesis a la de tesis" (Antonio González Blanco).

  • "Historia local, historia universal... No es casualidad que la historia local, de validez tan firme y fuerte como la Historia Universal, con la única condición de que ambas estén bien hechas, y que además es la única base firme para poder escribir historias generales o universales, sólo la pueden hacer los hijos de la tierra que han vivido en contacto y cercanía continua con la misma. Tiene la dificultad de su difusión que suele ser limitada y difícilmente asequible, por lo menos hasta la llegada de la “era de la red”, que como es bien sabido aún tiene mucho que hacer" (Antonio González Blanco).

  • "Lengua y pueblo... La lengua es una directa manifestación del pueblo mismo -es el pueblo- con sus vulgaridades y a veces chabacanería -sus disfemismos, suele decirse-, pero también con sus eufemismos y mojigaterías. Tampoco, pues, faltan, las expresiones biensonantes en la toponimia" (Xaverio Ballester).

  • "Manipulación, deformación toponímica... Con respecto a la toponimia quienes más han intervenido, sin duda, en su alteración han sido precisamente los profesionales encargados de registrar los topónimos o de consignarlos en las escrituras. Me refiero, naturalmente, a los secretarios de ayuntamiento, a los registradores, a los escribanos o a los notarios. Éstos, con frecuencia foráneos y desconocedores de las peculiaridades lingüísticas del lugar, son los grandes artífices de las llamadas asociaciones etimológicas... [la mal llamada etimología popular]... Así, pues, en muchas ocasiones es como se establece la nomenclatura referida a los topónimos, y tal nomenclatura, aceptada ciegamente sin la menor crítica, induce, con posterioridad, a disparatadas etimologías" (Álvaro Galmás, 1992: p. 313 s).

  • "Metáforas toponímicas..., imaginativas, fantásticas... Las metáforas..., digamos que aquí con diferencia destacarían ... las inspiradas por el cuerpo humano o eventualmente por la anatomía... de un animal. Bastante común es también la metáfora inspirada en artefactos, utensilios u objetos construidos o fabricados por el ser humano. Así pues, miembros o componentes del cuerpo humano constituyen la básica metáfora toponímica probablemente por tratarse también de la más básica referencia morfológica y quizá incluso metafórica para el ser humano" (Xaverio Ballester).

  • "Metonimia toponímica... En la toponimia encontramos también muchos empleos metonímicos -es decir, mediante la referencia por alguna suerte de contigüidad- a la hora de definir o identificar ubicaciones y lugares. Y difícilmente podría ser de otra manera, ya que... para indicar algo de modo no directo los hablantes nos servimos prioritariamente o del indicio de contigüidad o del simbolismo por similitud, es decir, nos servimos de metonimias y metáforas" (Xaverio Ballester).

  • Motivación semántica... La toponimia de un determinado lugar... se nos ofrece como el resultado de múltiples lenguas funcionales sucedidas en el tiempo. Muchos de los topónimos actuales han perdido su motivación semántica, es decir, han dejado de ser interpretables semánticamente justamente porque han dejado de ser apelativos en el sistema actual de la lengua, y ello a pesar del intenso proceso de 'reinterpretación' que sufre la toponimia a través de las asociaciones etimológicas; pero no cabe duda de que cuando nacieron fueron transparentes semánticamente hablando para los hablantes de quel momento, porque los nombres que pusieron a aquellos lugares procedían de un sistema lingüístico en el que funcionaban como apelativos" (Maximiano Trapero, 1997, ver Bibliografía de la páxina)

  • "Nombres comunes en toponimia... Una gran mayoría de los topónimos asturianos actuales son adjetivos o nombres cuyo significado está vivo aún en la lengua romance. El estudio de estos nombres de lugar puede ser útil a la geografía económica o a la botánica, tal vez a la historia o a la filología en cuento son nombres de especies de cultivo hoy desaparecidas o bien adoptan formas diferentes según las fronteras de algunas evoluciones fonéticas... " (Carmen Bobes).

  • Paisaje verbal toponímico habitado... La interacción entre comunidad y paisaje adquiere una dimensión recíproca: existe una apropiación cultural del espacio..., en virtud de la cual, éste es traducido al lenguaje y la práctica de la comunidad; e, inversamente, la expresión individual se enriquece y expande mediante la constante referencia a un fondo común, más vasto, más antiguo y más sabio que la vida personal" (Pascual Riesco Chueca)

  • Palabra toponímica lugareña exacta... El hablante, creador de la toponimia, es más racional de lo que muchas veces pensamos, y así, lo mismo que llama al pan pan y al vino vino, al monte le llama monte, y a la peña peña, y al valle valle, y al llano llano, y al río río, etc." (Álvaro Galmés)

  • "Prudencia toponímica y modestia... Es la toponimia una parcela cuyo objeto de estudio es tan variado y tan complejo, ciencia en la que deben confluir tantos saberes para interpretarla que dos razones parecen ser las mejores consejeras para quien se acerque a ella: la prudencia y la modestia; prudencia para no dar nada por seguro y por definitivamente confirmado y modestia para estar dispuesto a aceptar cualquier otra teoría o explicación ajena que sea capaz de mejorar la propia en cualquiera de los aspectos antes considerados" (Xaverio Ballester).

  • "Raíces indoeuropeas compartidas... En rigor es el mismo argumento que llevó a la conclusión del parentesco de las lenguas indoeuropeas, pero dentro del ámbito lingüístico peninsular con las variantes pertinentes. Si la misma raíz se repite en diversas lenguas indoeuropeas y en ellas significa la misma cosa, es que las lenguas tienen una relación y que tal raíz significaba lo que significa en las varias lenguas" (Antonio González Blanco).

  • Raíces toponímicas asociadas... Para la recta comprensión del significado de los topónimos es necesario,... analizar aquellos agrupados por familias, que se deducen de radicales comunes, y no de forma aislada cada topónimo, pues ello nos puede conducir a explicaciones parciales y en muchos casos erróneas, al no tener en cuenta que es más general lo que, aisladamente, podemos creer excepcional, y al no considerar formas afines que puedan acercarse más a la etimología" (Álvaro Galmés, 1990: 10 s).

  • Redes léxicas prerromanas... Lo nuevo vino, sobre todo, con la creación masiva de vocabulario [griego] abstracto..., de nuevas oposiciones, de infinitos derivados adjetivales del nombre... Y, en definitiva, de la creación de amplias redes léxicas en las que entraban nombres, verbos, adjetivos y adverbios relacionados entre sí y derivados de una misma raíz o tema...; tras las bases indoeuropeas hay precedentes de este léxico en el más antiguo griego: tanto de los nombres abstractos como de los más de los sufijos. Pero hay que hacer constar que, en la fecha más antigua, los que llamamos abstractos eran más bien elementos considerados como entidades independientes, hipóstasis divinas o semidivinas... Por supuesto, todo esto partía de los orígenes indoeuropeos del griego..." (Rodríguez Adrados).

  • "Toponimia habitada y paisaje milenario... Entender el significado de las palabras más arraigadas en el territorio, más pegadas a sus habitantes y a nuestros antecesores, fomentar su uso, intentar que no se olviden o se pierdan. En definitiva..., mostrar una pequeña colección de palabras bellas que sirven o sirvieron en ocasiones para designar el medio que nos rodea" (del Palabrero geológico. Instituto Geológico y Minero de España).

  • Toponimia, antroponimia y origen común... Como hipótesis de trabajo, puede decirse que todo nombre propio procede de un nombre común y que, por tanto, todo topónimo fue antes un apelativo" (Maximiano Trapero, 1995: 66).

  • "Toponimia universal... Del mismo modo que un solo topónimo con la designación de "el rollo" no habría sido significativo para el planteamiento del tema del uso y de la entidad misma del Rollo, sino que era la repetición, condición esencial para poder argumentar, ya que estaba convencido que para el estudio de la toponimia y su desciframiento final era esencial la recogida de topónimos de todo el mundo y como medida previa de toda una región primero y de toda una tierra como ámbito de estudio. Sólo cuando tuviéramos un Corpus de la toponimia de toda España o al menos de todo el ámbito castellano parlante podríamos afrontar con alguna garantía la difícil tarea de buscar la significación. Por ello, no descansé" (Antonio González Blanco).

  • "Topónimo como documento originario remoto... El topónimo, por el hecho de serlo, adquiere una independencia cada vez más eficaz respecto al nombre común original y esto permite su supervivencia después de desaparecidas las lenguas de donde procede. Una investigación posterior puede relacionar los topónimos con su contenido semántico primitivo y deducir de ellos datos de tipo geográfico, histórico, económico... Nombres de especies animales o vegetales hoy desaparecidas persisten en toponimia y dejan deducir la extensión de un cultivo o de un animal. Llevando sobre el mapa estos nombres permiten señalar las zonas de mayor frecuencia de un cultivo, de mayor abundancia de aguas..." (Carmen Bobes)

  • "Topónimos casi siempre revisables...; ... cuando una hipótesis de trabajo funciona pasa a ser tesis. Ahora bien eso implica atención a toda la toponimia existente o “que existió”, por eso es un trabajo siempre abierto y una tesis planteada con los datos que tenemos puede dejar paso a otra si aparecen nuevos datos para replantear el problema. Y de esto hay muchos ejemplos en la obra de Martino que ha ido cambiando sus razones al descubrir nuevos datos que así parecen exigirlo" (Antonio González Blanco).

  • "Valor geográfico, etnográfico... de las palabras toponímicas... En pocos lugares se encuentran, como en el Sahara, tantos topónimos formados a partir de nombres que aluden a la existencia del agua; y es que sólo aquello que es extraño y vital merece ser consignado, localizado, puesto en relieve, señalizado de un modo expreso" (Henri Dorion, en Joan Tort, 2003, ver Bibliografía de la páxina).

  • "Vivir en las palabras... La vida es un recorrido a pie con las palabras que llevas puestas... Andando con tus palabras miras, ves y respondes al mundo que te rodea. La palabra es un lugar, un espacio ocupado y por ocupar por tus acciones..., según la forma que quieras dar a esa habitabilidad" (Luis Castellanos)