Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular

.

La poesía como
la verdad de la vida
(4)

La poesía, con su palabra justa y precisa, será por siempre el latido de corazón que da sentido a la vida. El verso mesurado, la metáfora como esencia del lenguaje, las imágenes y la música son las piedras angulares de la literatura. Desde que Adán susurró el primer verso de amor a su compañera, debajo de la higuera, antes de ser engañados por Luzbel: “Eres, amor, carne de mi carne”, hasta el poema que en estos momentos está escribiendo el poeta desconocido, la poesía es el arte de lo sencillo y de lo sublime.

Ella canta y glosa al hombre, sus miserias y circunstancias, exalta la belleza hasta hasta la almendra de una esencia inalcanzable, revoluciona la palabra en favor de los desamparados, es la voz del limbo de los justos y el verso alagador y amoroso destinado a la mujer. Y entre las mujeres, parece el semblante de María. A ella, han escrito los poetas sus mejores composiciones y los cantos y loas más entreñables y respetuosos:

El dolor como aquel que padeció el poeta en sus propias carnes por una muerte injusta. Alvarez-Prida escribe:

...Siete espada en el pecho
clavada lleva María...(10)

El romance floral que Salvador de Madariaga le dedica, en manos de una joven:

...Aquí traigo para Ti
los lirios de mi inocencia...(11)

La exaltación a la madre del cielo y el grito de la vida de Lana Díaz:

...No desoigas, Señora, mi llamada...(12)
La oración al atardecer del cronista;
...Iban a cantarle a la Virgen a porfía...

Y la poesía que se hace madrigal, villancico, égloga y canción al terruño natal cuando los poetas cantan el entorno humano y paisajístico que rodea al santuario en las voces de Mino Fuenteseca -Trobador del Cébrano- con el verso cargado de añoranza y otros poetas de la tierra:

...Virgen del Cébrano, nuestra Patrona,
protege nuestros valles...

El padre agustino Maximino Fernández -natural de Teverga y tan vinculado al Cébrano pues en este templo cantó su primera misa en el año 1951 y desde entonces es un romero asiduo que no falta a la cita anual se une a esta pléyada de poetas con unos versos y besos sencillos y llenos de ternura hacia la Virgen:

...Va por los aires mi beso
flota en el aire...

aquellos que vuelan como pétalos en una égloga primaveral:

...ábrete ya primavera
de este mi rincón natal...

o en fin, aquellos que llevan a la añoranza de la infancia rescatando los topónimos del lugar que dejan y abonan un buen campo para los estudiosos de la linguística, hasta que se lleve a cabo un mapa completo del concejo con todos los nombres -“dos mil y más”, como dice el agustino”- insertando cada uno de ellos en el lugar geográfico que le corresponde para que las nuevas generaciones sepan dónde se ubican y el por qué de cada lugar:

...Galopa tú, pensamiento,
por los campos de mi infancia...

artículo siguiente

Volver al menú

Volver a publicaciones

Índice alfabético de contenidos de la página