Costumbres, tradición, gastronomía, trabajos rurales, vida vaqueira, saber popular

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La Sombra
de un Dios Ausente

Novela ambiciosa y de estilo y redacción esmeradamente cuidados que fascina por su humanismo y realidad jalonada con magníficos paisajes de elaborada prosa poética que realza su plasticidad entre tanta angustia y miseria.

De sólida estructura, coherente y fiel a los acontecimientos que en ella se narran, LA SOMBRA DE UN DIOS AUSENTE es un delicioso relato donde se armonizan capítulos costumbristas, históricos y retazos de la fantasía expresada por cada uno de los protagonistas, en los años de la Guerra Civil, en la que el autor ha sabido mantener en vilo, hasta el último momento, a un lector que espera el desenlace final. Juan de Gelina es un seminarista que abandona sus estudios sacerdotales, en los últimos años de su carrera, por una mujer y a causa de sus contradicciones religiosas.

Servanda Lorenzana es una pastora babiana, convertida en mujer miliciana y conocida por sus devaneos eróticos. Ambos son los protagonistas -junto a diez compañeros de cárcel- de la mayor parte de los capítulos que conforman el libro.

La eterna duda del más allá y de un dios ausente, la libertad como don supremo del hombre, el amor y la sensualidad, los conflictos de la vida en convivencia, la lucha en las trincheras, el temor y la ausencia de los huidos del monte y las páginas que sublimizan las raíces de unos valles de menta y de sosiego -maltrechos por la inquina y la venganza- son, sin duda, con la amistad y el amor paterno, la esencia de esta novela -que revela la madurez literaria del autor- catalogada, por críticos y estudiosos, como una de más importantes de su género.

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