LA FRECHA

Rompiendo camino por el fondo del valle

Lugar de la parroquia de Herías (Lena), que dista 7 de la capital municipal, con una altitud de 450 ms., y una población de 33 habitantes censados. El poblado se fue levantando sobre el camín real (carretera vieya del Payares) entre Campomanes y Fierros, a través de Renueva, Malabrigo, Vega Vieyos...


(1948, foto prestada por Marisa Fernández Muñiz)

Llegó a estar habitado por 254 personas en 75 edificios. El poblamiento de La Frecha (lat. fracta, tierra 'quebrantada, fracturada, argaxaíza') ha de ser antiguo, a juzgar por los datos: se sabe de un epígrafe en piedra del año 643, y de un tablero de cancel visigodo, con un racimo de uvas sobre una figura de líneas curvas, encontrado en el edificio del llamado L'Estanco (hoy rústica vivienda), al lado del Portalón y La Casa Dulia (casa postas en el recuerdo de los lugareños).


(1948, foto prestada por Marisa Fernández Muñiz)

El camín de La Xuliana

Otros datos semejantes atestiguan el origen y desarrollo del poblado de La Frecha. Por ejemplo, el camín de Santa Xuliana, sin relación con santa alguna entre los santos de La Capilla del Cristo del Amparo.


Foto de La Escuela de La Frecha,
allá por los años treinta
gratamente localizada y cedida por Merce y Marisa.

El camín de Santa Xuliana es el tramo de pedreras que va desde la desviación hacia Herías hasta el final de La Rampla, en el extremo norte del pueblo, pasada ya la ermita y La Solana, La Portalá, La Fuente, La Escuela Vieya...

El topónimo de La Xuliana reviste el interés de su referencia posible a una derivación de la vía romana de La Carisa por el fondo del valle, lejos de los altos de Vía Cabachos, Congostinas, Linares y Casorvía. Una via romana dedicada a la familia Iulia (emperadores en los primeros siglos de nuestra era).

El añadido de santa supondría un caso más de santificación de lo pagano, como otros tantos en el concejo y en el conjunto asturiano: Santa María de Bendueños, Santa María de Castiecho...


(castañar de Isaz y Caridá)

En nombre del pueblu

El nombre de La Frecha (lat. fractam, 'fraccionada, rota') parece, asimismo, descriptivo de esa circunstancia abrupta y quebradiza del terreno que se estrecha sobre ambas riberas del río entre La Costona, Las Cuestas de Solares o Priones (de nombres y suelos evidentes), y las pendientes que ascienden hacia San Miguel o Herías.

El estrechamiento del camino antiguo por el fondo del valle había de dificultar el paso por La Frecha, lo mismo con los argaxos de las pendientes colaterales, que con los hinchentes (los desbordamientos) invernizos del río Payares a su paso por La Chera y los Cherones. Quedó el nombre y el poblado en lo mejor del paso por el terreno menos malo.


(castañar de Isaz y Caridá)

El nombre de Fraimanes

Otros nombres en torno a La Frecha atestiguan un pasado floreciente en sus fincas. Es el caso del conjunto de Fraimanes: en el origen, del propietario Manis (fray, fraile, el hermano Manes). Tal vez un conjunto señorial (o monacal) con el mismo componente en el topónimo que Campomanes: el campo cultivado de Manes.

Hoy todavía quedan en Fraimanes como símbolo de los antiguos productos de estas fincas, las centenarias y gruesas castañares, tan cuidadas por Isaz y Caridá hasta hace unos años (podar, dumir, acorrar, esbitsar...).

Siguen lozanos en aquellos soleados rellanos estos preciosos ejemplares, tal vez en silencioso homenaje a tantos lugareños y lugareñas que hasta estudiaban los fíos con los aforros que suponían los castañeros y las castañas acorrás, alimento de toda la familia por el invierno y primavera arriba.

Y al par de Fraimanes, tal vez no por casualidad, sobreviven semicuidadas las fincas de Tsinarinos (Chinarinos): las tierras sembradas de lino (el tsino, el lino), pa mezclar con la tsana (la chana, la lana), y facer refaxos de todo tipo (calcetos, sábanas, sábanos...).

Las Esparayas, al lado de las paradas, las posadas, las postas del camino

Otros lugares en torno a La Frecha recuerdan su lugar estratégico en el paso de los caminos por el valle, caso de Las Esparayas: una finca tal vez en relación con las paradas, las posadas, el cambio de postas en las caballerías... Una paraya en asturiano: parada pequeña.

Hoy, La Frecha es un poblado que multiplica sus vecinos en época veraniega, con varias casas remozadas, pero permanece bastante menos bullicioso el resto del año. Celebra la fiesta'l Cristo el segundo domingo de setiembre.

... y el caballo, ni se inmuta con la nevá...

L'areniru comunal: los abonos de los caminos tras las lluvias

La Frecha es uno de esos pueblos que recuerda el aprovechamiento del entorno y sus recursos hasta el extremo. Recuerda Ramón (hoy en Parana) el detalle del areniru : a lo fondero del chugar, en la cabecera del puente hacia El Molín había un pozo comunal que recogía las aguas de las caleyas con todos los abonos que arrastraban las torrenteras tras las tormentas (arenas, barro, hojas secas, bonicas de los animales…); es decir, los vecinos abrían los aguatochos de forma que todas las aguas confluyeran al fondo del pueblo en el pozu; una vez repleto, los abonos recogidos se dividían por partes entre todos los vecinos según las normas acordadas por la esquisa (el conceyu vecinal).

Para más información, ver
Diccionario Geográfico de Asturias.
Ciudades, villas y pueblos.

Editorial Prensa Asturiana.
Colaboración de Julio Concepción Suárez.

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