"Dulce es vivir en la mi aldea querida,
dulce es vivir las horas vespertinas.
Prados floridos, solos quedáis;
fuentes risueñas, amor brindáis.
Campos en flor, de mi aldea,
de mi aldea, campos en flor"
(canción asturiana)

(dibujo de Pily, 1990)
HERÍAS
ERÍAS,
IRÍAS
Lugar de la parroquia con el mismo nombre (Lena), que dista 8 kms. de la capital municipal y se sitúa a unos 560 ms. de altitud. Tiene 16 habitantes censados.
El poblado se levantó en un rellano a media ladera entre el valle del Güerna y del Payares, en la intersección del camino que procede casi horizontal por Munistiriu y San Miguel d'Heros, con el que desciende de Bendueños por Castro.

(la güela abuyetando con paciencia al par del fuibu
pe los calcetos pal paisano)
Las casas del poblado se fueron distribuyendo en torno a unos núcleos principales: Entelailesia (junto a la iglesia parroquial); Pumaralgo (arriba, al sur, junto al camín de peregrinos).

El Cochéu (al norte, en la salida hacia Campomanes); Entelafuente (sobre la fuente y el chavaíru); La Güertancima (a lo cimero, en el camino a Bendueños).

Y dos caserones se sitúan en el centro de las casas: La Casa'l Mayorezu; y La Casa Donato: dos posesiones contiguas, con escudo la primera.

Entre la toponimia relevante del lugar destaca El Tumelín: montículo saliente sobre el pueblo y Piedracea, junto al Cementerio actual; y Castro: finca que forma la explanada mayor sobre el pueblo, en el camino a Xuviles y a Bendueños.

Justo enfrente, al otro lado del río a su paso por Salas, están El Castro y El Castiichu de Corros, en otro de tantos paralelos estratégicos castreños de lugares distribuidos correlativamente por las vertientes opuestas de un mismo valle lenense.

En la tradición oral de los lugareños, destacan los ecos y los vestigios del Monasterio de Santolaya: finca bajo el poblado de Herías, en la que se fueron encontrando con los años diversos restos del conjunto monacal documentado por M. Pidal (sepulcros, un crucifijo, media campana, una pila bautismal...).

Y bajo El Monasterio de Santolaya están las fincas de Viñamayor, documentadas como "Viñas del Monasterio": hoy, conjunto montaraz de castañeros y praos en desuso que se fueron llenando de zarzas desde los años sesenta, sobre todo (límites de La Miraza, Papús, La Chaguna, La Casa Nueva, La Crucina...).

Una más o menos pequeña o larga historia queda atestiguada en diversos documentos medievales que hablan de posesiones benedictinas sobre Viñamayor: los topónimos cuadran también.

Fuera ya de Herías (en realidad, areas, 'campos sembrado, eras') otras fincas llevan el mismo nombre de Santolaya: entre La Barraca y Renueva, y entre San Pelayo, Parana y El Praón. Según la voz oral pertenecían al mismo monasterio.

Actualmente el pueblo está mejorado con varias casas y caserones reconstruidas en piedra, mantenida su estructura rústica precedente.

"En Casorvía nun hay mozas
en Malvedo son pequeñas,
en la Frecha barrigúas
y en Hirias platiqueras.
En Bendueños nun las hay;
en Alceo calceteras;
en Carraluz son cobardes,
y en Piñera madreñeras.
Y el que quiera buenas mozas
que vaya a Teyeo per etsas,
que las tien Pulicarpio
del tamaño de madreñas"

El garañón
La parroquia de San Claudio de Herías está compuesta por los pueblos de Bendueños, Herías, La Frecha, Heros, Renueva, La Casa Nueva y San Miguel.

La iglesia parroquial de San Claudio conserva en una de las piedras la fecha de 1175, citada ya en tempranos documentos medievales.

En torno a la iglesia se realizaban las procesiones por las sucesivas fiestas del pueblu a lo largo del año: El Corpus, el Ocho setiembre, Sanantonio...
Para más información, ver
Diccionario Geográfico de Asturias.
Ciudades, villas y pueblos.
Editorial Prensa Asturiana.
Colaboración de Julio Concepción Suárez.
