"Porque no engraso los ejes,
me llaman abandona'o ...
si a mi me gusta que suenen,
¿pa qué los quiero engrasaos?"
(Atahualpa Yupanqui)

El carru'l país:
poema

Jerónimo Martínez

Aquellos carros cantores,
con ejes de fijas ruedas,
en tiempos fueron la base
para trabajar la tierra.

Parecían ruiseñores,
subiendo y bajando cuestas,
cargados o de vacío,
sonaban como una orquesta.

Su sonido peculiar
alegre chirrido era,
y común en el ambiente
de los vallejos del Cuera.

En tiempos allí subieron
cantando estas carretas,
por caminos que trazaron
hombres de muy recia veta.

Por su particular chirrido
y los campanos cual queja,
las familias conocían
de lejos a su carreta.

Los yugos que aunaron fuerzas
de las uncidas parejas,
eran como los atriles
de partituras abiertas.

¡Carros del país cantores!,
cosa que no fue primera;
sinfonía del común
aquellos chirridos eran;
y ya sin ellos el valle
nunca será lo que era.

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