
BENDUEÑOS.
Aldea de la parroquia de Herías (Lena), situada en el camín de peregrinos que procedía de los altos del Güerna (Huerna) por La Cortina, Piñera, Carraluz... Varias viviendas y cuadras conservan la estructura rural en piedra vista, debido en parte al relativo aislamiento en que se mantuvo hasta la llegada de la carretera actual. De particular interés resulta el rabil de mano en La Casa'l Ruxu, o l'antoxana, horro y corralá en otros caserones. Unos 620 ms. de altitud.

El poblado mantenía por los años treinta 103 personas en 19 viviendas: hoy tiene 2 habitantes. Pero siguen animando Bendueños varias familias, bien como residencia habitual, bien como explotaciones ganaderas. Dista 7,7 km. desde La Pola. La carretera es por Herías (un poco más larga), pero una reciente pista rural por Sotiello acorta el trayecto.

Pascua Bendueños, 1948.
(foto prestada por Marisa Fernández Muñiz)
La muestra más notoria de la actividad del poblado en el camino a media ladera por la vertiente del Güerna que mira al poniente es, todavía hoy, el llamado Santuario de La Virgen de Bendueños: en realidad, una larga historia de transformación de cultos prerromanos en ritos cristianos que se continúan cada verano en La Fiesta Bendueños (40 días después de Pentecostés), a últimos de mayo, o primeros de junio, por tanto.

Pascua Bendueños, 1948.
(foto prestada por Marisa Fernández Muñiz)
La misma estructura de la iglesia supone sucesivos añadidos desde épocas ya medievales, a partir de un pequeño y muy rústico recinto llamado el camerín. Se recuerda la última campanera de la iglesia (la que tocaba las campanas para las diversas ocasiones, cada una con sus toques diferentes): María La Campa.

Pascua Bendueños, 1948.
(foto prestada por Marisa Fernández Muñiz)
El origen del nombre y del lugar estaría en el teónimo galo Vindos, latinizado en Vindonuns, o Apollo Vindonnus, estudiado por Martín Sevilla: "Tal culto, que apoyaría la presencia de pueblos galos en esta zona de la Península Ibérica, habría sido posteriormente santificado por la cristianización, con la creación de un santuario, fenómeno religioso que parece haberse dado con frecuencia en lugares de culto, o yacimientos culturales precristianos".

Pascua Bendueños, 1948.
(foto prestada por Marisa Fernández Muñiz)
El hecho de que sobre Bendueños se encuentre La Penasca Xuviles (latín Iupiter. Iovis, 'el padre de los dioses), peña muy respetada porque atrae los rayos en las tormentas; y en la misma ladera se encuentren lugares como Tárano, Castro y El Curuchu, proyectó el origen del poblado hacia pobladores primitivos llegados con otros del mismo río Güerna.

Pascua Bendueños, 1948.
(foto prestada por Marisa Fernández Muñiz)
Actualmente existe un albergue de montaña en el edificio en piedra frente a la entrada principal, que los lugareños dicen la casa los frailes, y que relacionan con otros lugares sugestivos próximos: Alceo los Caballeros, Casa Fraes, Traslavicha...

Un par de vieiras talladas en sendas ventanas colaterales del camerín, y unas pinturas interiores muy deterioradas, completan una larga tradición de creencias populares por parte de muchos ofrecíos y ofrecías a la Virgen de Bendueños, que por la fiesta caminaban desde muchos pueblos, descalzos y con escapularios, dispuestos a cumplir la promesa hecha para sí mismo/a, o para algún familiar.

La leyenda de La Fuente Santa y La Virxen de Bendueños
Bajo Bendueños queda La Fuente Santa: un manantial de aguas consideradas medicinales por los vecinos. Es una fuente que brota de una piedra sillar en la finca La Güerta la Fuente, a pocos metros bajo las casas, por El Camín de Peregrinos a Campomanes.

Se asciende a la finca por una escalera de piedra con gruesos peldaños. Agua muy templada en pleno invierno, con las mayores xelás. Muy fresca en verano, con los calores más agostiegos. Siempre el mismo chorro de agua: abundante, sin llegar a ser grueso.

Dicen los vecinos y vecinas que allí se apareció La Virgen de Bendueños a unos segaores. Nos cuenta Ciona la leyenda. Cuando se apareció La Virgen, se disputó si llevarla a Campomanes o llevarla a Bendueños, habida cuenta de que está en el Camín de Campomanes.
Los de Campomanes trajeron fuertes parexas de gües y una carreña para llevar La Virgen. Pero los poderosos bueyes no fueron capaces de mover del sitio la carreña, a pesar de que era cuesta baxo. Volvieron a Campomanes y trajeron otra parexa más fuerte: pero tampoco pudo mover la carreña de la fuente. Pusieron en gavita las dos parexas. Y no movieron la carreña del lugar...

Entonces vinieron los de Bendueños con su parexa: un par de gües normales, los del pueblo. Y, sin más problemas, a la primera, subieron la carreña con La Virgen por el camino, a pesar de que era cuesta arriba y en pedrera. Entonces comprendieron todos que La Virgen quería dir pa Bendueños. Y se acabaron las disputas. Desde entonces está en El Santuario de La Campa, con su fiesta cada año. (Agradecemos a Ciona los detalles de La Fuente Santa).

En resumen, el poblado de Bendueños pudiera continuar una larga tradición de cultos paganos, más tarde cristianizados. El pararrayos actual de la iglesia indica que con frecuencia caen rayos en el contorno, como ocurrió allá por los comienzos del siglo XX, cuando un rayo destruyó el campanario (lo recuerdan vagamente los mayores de hoy). Una copla recoge la fe que tenían los vecinos en el poder del santuario para prevenir de los rayos y las tormentas:
"Detente, nube,
detente tú,
que pue más
Dios que tú"
(escuchado a Duardo)

Para más información,
ver
Diccionario Geográfico de Asturias,
Ciudades, villas y pueblos.
Editorial Prensa Asturiana.
Colaboración de Julio
Concepción Suárez.
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