
Argimiro:
aprender a leyer en la faragua
(II)
(Manuscrito
de Argimiro Octavio Álvarez López)
... continuación.
La fragua y Tanislao, mis primeras luces.
"Diré para comenzar -continúa Arximiro- que Las Monas es de Jomezana, y que el rollo va ser sobre este pueblo. Que yo naciera no diría nada si no fuera porque ya forma parte del paisaje y del paisanaje. Los mis primeros cuatro años los pasé entre aquel sotón y el río. Mis padres trabajarían para el cuenco de la comida, y mirarían por mí, pero nunca me mezclaron con nadie. Cuando pasaba algún pescador desnudo para pescar truchas a mano, yo pasaba mucho miedo, y temblaba.
La salida de allí fue al centro de Las Monas, que entonces contaba con diez casas habitadas. Las Monas por entonces, aún era paso obligado por el Camino Real. Fue entonces cuando se construyó la carretera (por el otro lado). En Las Monas se establecieron unas modistas o costureras que se llamaaron "Las Graínas". También había un ventorrillo, y sobre todo, una fragua.
La fragua entonces era el nervio de la agricultura y de los oficios. De todo el valle del Huerna y de otros pueblos, venía una clientela obligada, a gatear sus guadañas, a encargar ferraxos para las madreñas, y un sinfin de cosas, como ferrar collares para los cencerros, que hoy se exponen en los museos de arte antiguo. A veces el ferreru hacía de psicólogo, porque la fragua podía ser como la rebotica del mundillo político y de los negocios y de los desplumados.
En San Bras, (caserío a un Km.), en época de celo, había una parada caballar de sementales, y aquel trasiego que acudía a esos servicios, pasaba por la fragua. Eso era para todo el valle del Huerna. Valorábase la estampa de la yegua, la alzada a la crucera, y cómo se portaba el burro semental con las yeguas y el caballo con las burras.
Por esta época era la construcción del tramo de carretera entre Sotiello y Los Pontones, y se abría el primer período de las minas de antracita del grupo llamado "Carraluz". (Tengo que hacer alguna precisión y es para declarar que si hablo de mí, que se entienda como personaje, no como "yo").
Un invierno vino un mozo de Las Babias, con camisa limpia y cara de estudiante, y se ofreció en Las Monas, para dar clase a escala de párvulos. Entonces las familias eran muy numerosas, y recuerdo que el mozo comía un día en cada casa, y que a las chicas, a todas, les gustaría dormir con él. Yo fui a esas clases arropado con una toquilla de mi madre y meaba por mí y balbuceaba mucho.
Tanislao sentíase superior porque dominaba la lectura, y "calentaba" a sus paisanos...
En Las Monas había entonces un viejo que recibía el periódico de Gijón, que había suscrito un hijo, a la vuelta a América. Estanislao entonces andaba en muletas, pero había sido tratante de ganado, y también pasara un temporada en la cárcel, donde aprendiera a leer y a aficionarse a las noticias. Resulta que por las fechas 22-25, estaba caliente la política con Cataluña, la guerra con África y la llorada pérdida de Cuba.
El viejo Tanislao se engallaba ante aquellos del tránsito de yeguas y otros, que en definitiva vivían de contrincantes suyos, y les leía junto a la fragua y en el portal de mi casa: les leía párrafos del periódico, pero con la malicia de trucar fechas y ubicaciones. Esto a veces era difícil de "colar" y recurrió a meterme a mí en el juego. Me enseñó a leer de corrido, y se escudaba en que con un niño no se puede confabular.
Tanislao sentíase superior porque dominaba la lectura, y "calentaba" a sus paisanos que entendían de lo que era su vida; pero los niveles culturales aún no cotizaban. Algo más tarde a mí me enseñó que siguiera las letras, que eran muy aleatorias, y que admitían muchas combinaciones.
En la escuela de Jomezana, colgaba el retrato del Rey; y esto tuvo que ser en el año 1926. Desde Las Monas, dos kilómetros de mal camino. Ahora el camino ya acabó. Entonces íbamos mañana y tarde; la comida, en casa. Jomezana tenía a Santa Cristina, Villarín, Espinedo y Las Monas; entonces había muchas familias numerosas.
En el rol, el maestro tenía sesenta niños y niñas. El señor maestro se llamaba D. Bernardo y era catalán".
La escuela de Xomezana y los libros.
"Para la vida de mi crianza, Las Monas era un sitio pobre, y nosotros lo éramos bastante. No es queja, pero las cosas que condicionan a uno, merecen una explicación: por el hecho de ser pobre, (yo tenía ya hermanos), a la escuela de Jomezana fui cuando mi madre pudo reunir para comprar algo de material escolar. Fui a la escuela en época de dos inviernos, cuando no había que trabajar. En total, no sé si contabilizaría diez meses de escuela [...]
Mi madre servía cosas a una casa de La Pola, y allí le echaban periódicos pasados, que ella usaba para empapelar la humilde alcoba. Y en aquel material, que pasaba al reciclaje, yo andaba buscando espacios libres para escribir versos a una rapacina de verdad, y que además ya torneaba.
Resumen: Que encontré algo para el afán que me propuso Tanislao, y un pasaje periodístico de un político que venía de la ancha Castilla, y al asomarse al Pajares, contó que las montañas, peñas de Asturias que desde allí veían, le parecían como pechos de mujer.( El señor de este caso, era D. José Ortega y Gaset, 1915). La filosofía y la táctica quizá dirían otra cosa, pero yo quedé muy a gusto pensando en la nuestra Peña La Portiecha, que además de ser una teta para el filósofo, para mí era una liberación". [Desde el Payares se ve La Pena la Portiecha].
La Gran Enciclopedia de D. Juan González.
"Desde 1800 para atrás, quedan bastantes interrogantes, sobre todo para mí, que ocupé el último banco de la escuela. La fecha de ahora es 1998. En Jomezana hay un doctor, escritor, que prepara (creo) una gigantesca obra con gran acopio de documentos rescatados, de orden familiar, social, jurídico, urbanístico. Y también sobre la emigración, religión, economia y cultura.
Digo "rescatados" porque aquí, los de a pie, ni siquiera echaban en ello, no pensaban que Jomezana estuviera en los papeles, ni en ninguna parte. Y sin embargo, nos cabe la suerte, cuando más lo precisamos, de que salga un "ángel", D. Juan González Pola, que emprendiera la ingente tarea. Ojalá culmine con éxito la obra de dar a este su pueblo, la primacía de la investigación, que los indicios la estiran a unas centurias más atrás de cuando la nena de la corra. [Capítulo primero I)
"Niño, si vas a jugar,
juega
con La Tierra.
Y si vas a descansar,
Duérmete en ella"
Con el respeto a superiores, yo quiero acceder a la escalera, para que de estos muchos pocos se vuelvan a nutrir otros profesionales, pasadas otras centurias, si quieren rememorar lo poco o mucho que aquí se pueda aportar. Cuando se edite esa Gran Enciclopedia, a la vera del camín francés, está el rabil y molino( molín) que saldrá con la fecha, como detalle, de 1600".
Los molinos del río Piquinu, que pasen a la historia
"Los historiadores del Universo y de la Humanidad, coinciden en que nuestro comienzo fue a la vera de los ríos, puede que el Éufrates. Pasados quizá millones de años, ahora somos más débiles, más endebles, y precisamos indispensablemente de la fuerza motriz. Paseé va poco por la ancha Castilla, y vi en sus cerros instalados bosques de molinos de viento para producir electricidad.
Ahora bien, a Julio Concepción le informaron de que en el río Piquinu, y en menos de 2000 metros hubo doce molinos. El Molín del Camín Francés lo están remozando para "RICORDO" y alguno más está en proyecto y con el mismo fin. Yo no puedo saber si en los papeles que van apareciendo de Jomezana se habló alguna vez de las dietas. Concretamente, qué comía la gente, qué sembraban y qué molían.
Los molinos del río Piquinu no son fantasmas. Sí, hay prubas de que hubo cantidad, y sería tema para otra pluma, si es que funcionaron todos de arreo. Además, el grano de más arraigo que sepamos, fue la escanda; y ésta, por su condición y estructura, tiene que ser rabilada, para sacar el grano de la funda (rabilar). Y, a pesar de tanto molino, se hacía siempre en el mismo pueblo, y a fuerza de brazos. El reto de ponerlo aquí, tendrá que ser sobre supuesto de que las tierras hayan pertenecido a un Patrimonio, y, al ser repartidas, se formaran cooperativas familiares. Eso, o algo parecido, llegó hasta nosotros, porque cada molín era propidad de varias familias.
Saliendo de tercio, las fincas mejores, más productivas de la Parroquia de Jomezana hasta mediados de este siglo, seguían siendo los señoríos que no eran de aquí. Estamos seguros de que aquí se pagaban foros, y también, que largo tiempo hubo mayorazgo. Este servidor, estuvo pensando sobre si sería rentable levantar molinos en sitios recónditos y con poco objeto cultural. Sobre todo si se tiene en cuenta que quince o más molinos parecerían mejor produciendo energía hidráulica, que es aprovechable y necesaria para todos usos y para exportar".
¿Qué se molía antes del maíz? ¿Cuántos habitantes había en Jomezana?
"Para querer decir algo que no sea puro teatro, tenemos que hablar de la comida, todo lo que se pueda; y también, de cómo alcanzarla; y cuáles eran las materias primas, porque no seríamos serios si olvidamos que en la fecha de 1600, todavía no había maíz en Jomezana, ni tampoco patatas. Éstas y el maíz tardaron más en llegar ¿de América?
La escanda pudo ser tardío. También que la hayan revelado algunos colonizadores, pero entramos en el túnel de que siempre se habla: de viandas, comida de llevar, tortas, etc. Y la cosa de cocinar, del 1500 para atrás, ¿qué se cocía? Además, van por ejemplo 2000 años ¿cuántos habitantes había? Van más de 2000 años que estuvieron aquí los romanos; ¿trajeron ellos las castañas?. Más tarde vinieron buscadores de metales. Pero, ¿qué aportaron?, ¿de qué fecha datarán los castros?; ¿de qué se defenderían los castros?
Muchas preguntas sobre Jomezana
Si el pueblo empezó como pastoreo, ¿pudo ser trashumante? Las bellotas ¿serían alimento base alguna vez?; ¿podrían las bellotas ser objeto de molienda? Don Julio Concepción estuvo por el Oriente de Asturias preparando para un libro, y aprendió que a las mostayales se las llama almuerzas. Y desde luego, que las mostayas son ricas; se dan en zonas muy altas y en bosques. Por eso pudieron ser la panacea del pastor.
Y de los árboles, recurrimos a las castañas porque nos dicen que nuestros vecinos franceses, siempre las secan y las muelen. En los años treinta del presente siglo, en nuestra parroquia de Jomezana había, al parecer, a raya de mil personas; por esas fechas, ya se ganaban jornales y venía comida de afuera. ¿Pero cómo sabemos si otras veces hubo tanta gente, o la cuarta o la octava parte?, ¿y en qué circunstancias?
Además, convivirían distintas capas sociales, porque hay zonas de terreno, como La Noval, Los Arvicentes, Las Molineras..., por decir algunas (hoy ya no queda rastro ni de las veredas o caminos). Pero cuando yo era niño, me "colocaron" que desde La Cochá Gameo hasta Las Purquirizas, pasando por la Beyera, Las Payariegas, La Chosa, La Vachina del Pumar, una cordillera de cuasi tres leguas de terreno mediano de altura y calidad, también la zona de Villarín y Santa Cristina. Digo que ya no quedan huellas. Pero van setenta y tantos años, y si te advertían, se notaban señales de haber sido tierras de labor, y además, bastante crónico. Sin embargo, seguimos sin saber qué sembraban, qué fruto o qué rendimiento daba tanto esfuerzo, porque era a brazo, y el acarreo sería al hombro.
Yo fui discípulo de los paisanos de Jomezana
Yo soy de Las Monas y de Jomezana, pero los veranos de 1934 y 1935, estuve de criado (para el mes de la hierba) en Jomezana. Además, en mi casa había caserías altas, como El Cabornín y La Felguera; y ello coincide en que yo fui discípulo de los paisanos de Jomezana, si ustedes quieren, de la tanda del 27; tenían mucho arraigo al terruño; llevaban por cuenta la proporción de tierras y población, y tenían recelo de la historia, porque, a parte de que consten escritos en algún sitio, la gente tenía miedo a las sequías y a las pestes o epidemias que diezmaban la población.
Además había ataduras políticas, aun dentro del reducido movimiento que entonces había. Por estas fechas, además, ya empezaba a engrosar el éxodo de todos los que encontraban fuera, ya en América, en minas o en otros trabajos, y de algún modo marcaba frontera de época para los conservadores del 27 que se quedaban a contar, como que el pueblo de Carraluz se formó por decreto con una población o asentamiento muy diseminado en la franja que hoy ocupa la autopista hasta Alcedo. Las ataduras a que aludimos eran que los paisanos querían expansión para acaparar terreno comunal para hacer tierra, borronás para sembrar; y después agregarlo a sus prados o simplemente independizarlo.
De los molinos puede que no se corresponda al período que os marcamos; pero alguna vez estuvieron controlados, y en las Monas había molinos donde no faltaba la fuerza del agua y quedaban exentos de requisa; pero era para el ala de aquel exilio de Carraluz.
De Jomezana quedaban en clandestinidad a moler de noche a las Monas, y los sacos eran de piel curtida y se llamaban fueches (de fuelle); y cuando salían de aquel trance ya con el fueche al hombre y en la noche, se tomaban un respiro en la finca del atajo que se sigue llamando Posafueches. Aquí y en nuestros días (fue en una posguerra) también clausuraron los molinos (8 ó 10) del río Piquinu, y con candado y esparadrapo; y aquellos precintos fueron respetados con todo rigor. Pero en el aire sonaba la frase de Galileo:" y sin embargo se mueve".
Pues también hablaré del felechu y de los figos
Esta estampa me la regaló una niña de 9 años que me vio el libro y dice que no hablo del felechu ni de los figos. Bueno, pues el felechu localmente creíamos que era exclusivo de esta región; pero luego nos contaron cosas como la hulla, el carbón, los climas primarios, que producían árboles gigantes que aprisionaron los movimientos telúricos, y que ahora queda del felchu sólo, esa platita como testimonio" anímico", al igual que ocurre con las lagartijas y ciertas aves que, al parecer, testimonian a los dinosaurios.
De los figos que yo sepa, tengo que decir que me gustan mucho; que siempre los hubo en Las Monas; que son fruto universal, y que hay un montón de variedades; y que encierran el misterio de florecer y reproducir su propio polen dentro de sí mismos"
Los puertos que nos tocaron en suerte
"Tengo que recordar en estas introducciones que yo no tengo ninguna preparación para escribir; y voy desgranando, quizá sin ningún orden, lo que me parece básico para la historia de dentro de unos siglos. En este caso, recordando una época de menos de 50 años que aquí se estaba en guardia para defender los territorios comunales; y que a aquello llamaron "la guerra de los puertos".
Por eso me parece oportuno hacer constar que en cuatro décadas haya bajado aquel celo o interés, puede que en un 80%. Tampoco sabré contar a qué obedecía aquel movimiento y si era local de Jomezana o cooperaban otras parroquias. El atisbo que tuve fue que los mineros jubilados de La Cuenca tenían bastantes yeguas y, tempranamente, ya invadían lo mejor de los pastos; y frenar esa causa fueron las razones para que aquel fenómeno se disolviera.
Ya digo que no estoy capacitado para esto; pero soy testigo de que los vaqueros de Jomenzana y durante siglos atrás, acampaban en el puerto de Güeria sin exclusiva, porque también había otros pueblos en las majadas (mayaos) de Cheturbio, Cuevas, El Chegu, sobre todo Busdongo, y puede ser que también en Fondos. Aquí la orografía cría una zona que vierte al valle de Quirós. Estos pastos eran de un coto particular que arrendaban a extremeños que siempre venían con sus ovejas.
Del Puerto Güeria, a los complejos del turismo
Pero el puerto de Güeria, por lo visto, es del concejo de Quirós. Hoy puede que esté sin discernir; pero la política ya tiene los cuchillos afilados, y la suerte puede que esté echada: en política hacen papeles de autonomía, pero a nivel local las economías más bien se centralizan. El Puerto de Güeria, o parte de él, lo quiso comprar el Banco de Bilbao en fechas no lejanas; y no se vendió porque la dueña tuvo en consideración a un puñado de vecinos de aquella montaña que entonces, dependían del ganado y de aquellos pastos.
Los bancos crecen mucho y se codean con el Estado, y nosotros reculamos porque el Estado no quiere minifundios, y los ganaderos han de ser industriales en comunión con el Estado y las empresas. Y estos puertos, cabecera de Lena, llegarán a ser complejos turísticos o granjas para jinetas, conejos, perdices y faisanes.
Quería enumerar aquí que el Forqueu y Valseco son teóricamente puertos de Jomezana (lo digo en broma), porque el sistema de aguas vertientes, que se utiliza para ubicar territorios en estos hermosos valles, por mucha nieve que se derrita, o agua que llueva, me parece que nunca devolvieron nada. Ahora llegó allá el progreso, y se escatima ya al subsuelo, agua para que beban todo el verano los animales" .
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