
La araña
Sola, sola, sola está,
la araña tejiendo
sin poder un minuto descansar.
Pobre arañita, ¡qué soltera está!,
pobre, pobrecita, ¡qué pena va a pasar!
Sin descanso en el invierno,
no deja de tejer,
para que, cuando tenga hambre,
pueda comer.
Sola, sola, sola está,
tejiendo en su casita,
el invierno va a pasar.
Sentada en su mecedora,
bien calentita estará,
viendo a las hormigas
comer sin cesar.
Sola, sola, sola estará,
la araña tejiendo,
en su mecedora trabajará.
***
Gemma Martiño Lario.
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